El voto brasileño contra Irán en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, de apoyo a Estados Unidos, marcó ayer la primera gran divergencia en política exterior de la actual presidenta, Dilma Rousseff, con la de su jefe político y antecesor, Luiz Lula da Silva.
Brasil votó por primera vez en los últimos diez años a favor de la creación de un relator especial para investigar las violaciones a los derechos humanos en Irán, con otros 20 países, entre ellos Colombia y Panamá. En contra, entre otros Cuba y Ecuador.
La decisión de la presidenta Rousseff y del canciller Antonio
Patriota, cinco días después del fin de la visita a Brasil del
presidente estadounidense, Barack Obama, chocó con la línea de
Lula y del ex canciller Celso Amorim (2003-2010).
Amorim expresó que "probablemente" hubiera votado en contra
de un relator y que el camino elegido aleja el diálogo con
Teherán.
El voto en Ginebra del embajador María de Nazaré Farani marca
la apertura de una "era Dilma" en materia internacional, con el
foco en los derechos humanos "tanto fuera como dentro" del país.
"Brasil cree que todos los países, sin excepción, tienen desafíos a superar en el área. La presidenta Rousseff dejó claro que seguirá con atención los avances en la situación de los derechos humanos en todos los lugares, comenzando por Brasil", afirmó la embajadora.
Todos los derechos reservados Copyright 2007
Terminos y usos del sitio
Directorio Web de Argentina
Secciones
Portada del diario | Ediciones Anteriores | Deportes | Economia | Opinion|Policiales
Contactos
Publicidad en el diario | Redacción | Cartas al director| Staff